Interpretación: Calidad del aire

Una de las competencias contempladas en el Estatuto de AEMET es el apoyo a las políticas ambientales y de cambio climático. En este contexto la Agencia realiza actividades de observación de la composición química de la atmósfera y de la calidad del aire a través de la red EMEP/VAG/CAMP y el CIAI (Centro de Investigación Atmosférica de Izaña) y lleva a cabo diversas actividades de modelización de transporte de componentes y química atmosférica.

En este contexto, fruto de la colaboración con el Servicio Meteorológico Francés (Météo France), se ha procedido a la implementación del modelo de transporte químico MOCAGE, desarrollado por este organismo, y suficientemente contrastado por el resultado de diferentes simulaciones realizadas a escala global y se ha adaptado a las necesidades y características propias del área de predicción responsabilidad de AEMET. En todo ello se ha mantenido una estrecha coordinación con la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental (DGCEA).

MOCAGE es un modelo de transporte químico (CTM) que proporciona simulaciones numéricas de las interacciones entre los procesos dinámicos, físicos y químicos en la atmósfera (troposfera y baja estratosfera). En concreto simula la evolución de las especies químicas en la atmósfera debido a los fenómenos de transporte (advección, difusión turbulenta y convección), a las transformaciones químicas que puedan sufrir y a su eliminación por mecanismos de deposición seca y húmeda o por decaimiento radiactivo.

MOCAGE utiliza para sus cálculos el modelo atmosférico HIRLAM así como un inventario de emisiones. En este caso es el desarrollado en el marco del proyecto GEMS y tiene una resolución de unos 7.5km. Cada día se estiman las emisiones diarias correspondientes a partir de dicho fichero, obteniendo valores horarios para cada especie. Este inventario es el que se utiliza en la mayoría de los modelos europeos y se ha tomado como base en el proyecto europeo MACC (Monitoring Atmospheric Composition and Climate) en el que participa AEMET. Hay que señalar que, debido a la disminución de las emisiones de las diferentes especies químicas en los últimos años, este inventario puede producir una sobreestimación en la predicción de las concentraciones de los distintos componentes.

Por último, es importante mencionar la incertidumbre asociada a estas predicciones debida a factores tales como la necesidad de datos reales para inicializar el modelo, la disposición de un inventario actualizado o la complejidad de la interacción de los procesos químicos con los procesos físicos de la atmósfera, etc. Como consecuencia, en su versión actual, los mapas son representativos de fenómenos a gran escala y pierden precisión conforme descienden a nivel local. No son por tanto válidos para determinar una posible superación de los valores legislados pero sí contribuyen a conocer mejor la previsión en términos cualitativos. Por ello deben ser interpretados como tendencias y no como valores absolutos. Tanto AEMET como la DGCEA trabajan conjuntamente en el desarrollo de nuevas versiones que permitan la mejora progresiva de estas predicciones.

Compartir:  
© AEMET. Autorizado el uso de la información y su reproducción citando a AEMET como autora de la misma.