La borrasca Marta fue la decimotercera de la temporada 2025-2026 del Grupo Suroeste Europeo de nombramiento de borrascas y danas, y fue nombrada por el IPMA el 5 de febrero de 2026. Dio lugar a un nuevo episodio de tiempo adverso en España durante el fin de semana del 7 y 8 de febrero de 2026, en un contexto de circulación atlántica activa tras el paso de la borrasca Leonardo y con el paso de la borrasca de forma rápida de oeste a este de la Península. El episodio combinó precipitación significativa en el suroeste peninsular y en áreas de montaña del interior, un temporal de viento con rachas muy intensas en puntos expuestos, y una componente invernal con nieve y con afecciones a la movilidad. Se registraron además crecidas e inundaciones en el valle del Guadalquivir y problemas de escorrentía en localidades del extremo sur peninsular.
Evolución de la borrasca
Marta se formó el 5 de febrero al sur de Terranova y se desplazó en los días siguientes rápidamente al este. El día 7, al interaccionar con la borrasca Leonardo situada al norte, se profundizó y empezó a afectar a la Península a primeras horas del día pasando a situar su centro al suroeste de Galicia en horas centrales del día. Posteriormente, a lo largo del día 7, se desplazó con rapidez al este para localizarse el domingo 8 en el golfo de Génova. En su paso a través de la Península, un sistema frontal activo afectó de manera más importante al cuadrante suroeste peninsular con un aporte de flujo húmedo del suroeste, dando lugar a abundantes precipitaciones y fuertes vientos tras el paso del frente frío. La precipitación tendió a adoptar un carácter más de chubascos posfrontales en la vertiente atlántica. Durante el día 7 se produce el tránsito desde una depresión situada al oeste con frentes afectando al sur, hacia una depresión sobre la Península y posteriormente una fase más madura con mayor protagonismo del posfrente y de la advección más fría. La imagen de satélite en color real aportada para el 7 de febrero a las 12 UTC es consistente con esta evolución, al mostrar bandas nubosas organizadas alcanzando el suroeste peninsular y el entorno del Estrecho, con nubosidad más fragmentada en el sector posterior, típica de la situación posfrontal, que posteriormente se extendió por la Península.
Avisos emitidos y principales observaciones e impactos
Los avisos emitidos para este episodio fueron muy extendidos y principalmente por precipitaciones intensas y vientos fuertes en la mitad sur peninsular, y por nevadas en la zona centro y zonas altas de la mitad norte. Destacando los avisos de nivel naranja el día 7 de febrero, tanto por precipitación como por viento, en amplias zonas del cuadrante suroccidental peninsular. También fue destacable el temporal marítimo en el litoral atlántico, el sur del área mediterránea y el mar balear, que dio lugar a avisos costeros de nivel naranja es estas zonas.
En las observaciones, la precipitación acumulada del 7 de febrero presentó máximos en el extremo sur y en áreas de montaña del interior. Destaca Grazalema (Cádiz) con 82.4 mm, seguida de Ceuta con 59.0 mm, y acumulados superiores o próximos a 50 mm en el sistema Central y Extremadura, como Puerto del Pico (Ávila) 53.6 mm, Guadalupe (Cáceres) 52.8 mm, Hervás (Cáceres) 52.0 mm y Garganta la Olla (Cáceres) 51.2 mm, además de valores relevantes en el entorno bético occidental, como Cortes de la Frontera (Málaga) 50.4 mm, Alpandeire (Málaga) 49.4 mm y Gaucín (Málaga) 47.2 mm. En cuanto al viento, las rachas del 7 de febrero reflejan un temporal muy notable en puntos expuestos, con un máximo de 174 km/h en Güeñes (Bizkaia), y valores por encima de 100 km/h en áreas de montaña y costa, como 117 km/h en Sierra Nevada (Granada),
111 km/h en Vega de Ario (Picos de Europa, Asturias) y 108 km/h en Tarifa (Cádiz), entre otros.
En cuanto a los impactos, la crecida del Guadalquivir en Córdoba fue extraordinaria, así como la escorrentía e inundación local en Ubrique (Cádiz) coincidiendo con el episodio, y el episodio de nieve intensa en el entorno de La Cañada (Ávila) que dio lugar a problemas de transitabilidad en carreteras de la provincia. Estas nevadas fueron consecuencia de la entrada de aire más frío tras el frente y el refuerzo orográfico en zonas altas.