La borrasca Larisa fue la duodécima borrasca nombrada de la temporada 2022-2023. Su formación se produjo en el Atlántico norte. Fue nombrada por Meteo France el 9 de marzo de 2023 a las 16 UTC por las intensas rachas de viento y fenómenos costeros previstos sobre territorio francés a partir de las 6 UTC del día 10. Los efectos más importantes de la borrasca sobre nuestro país se observaron a lo largo del litoral cantábrico por mal estado de la mar y fuerte viento.
Evolución de la borrasca
En el momento del nombramiento de la borrasca ésta se encontraba ya en los primeros estadíos de su etapa de oclusión. La borrasca se había formado alrededor de los 50N de latitud sobre el Atlántico muy lejos del continente europeo. Su desarrollo se produjo a lo largo del frente polar, dentro del seno de una vaguada de gran logitud de onda, y llegó a tener una profundidad en su centro del orden de 970 hPa durante el día 8 marzo. El día 9 a las 12 UTC se encontraba sobre el océano al suroeste de Irlanda, y aunque la profundidad de su centro se había reducido ligeramente, la borrasca conservaba aún un inteso gradiente de presión a su alrededor e impulsaba diversos sistemas frontales, afectando uno de ellos al Cantábrico y al cuadrante noroccidental peninsular. A las 0 UTC del día 10 el centro de Larisa se encontraba sobre el Canal de La Mancha provocando un intenso gradiente de
presión sobre toda Francia y el mar Cantábrico, induciendo además la ocurrencia del cierzo en todo el valle del Ebro. En las siguientes 24 horas Larisa continuó su desplazamiento hacia el este siguiendo apróximadamente el paralelo 50N hasta localizarse sobre Polonia a primeras horas del día 11, y adentrándose en territorio ruso durante las siguientes 24 horas. En todo su trayecto por el continente la borrasca fue continuamente debilitándose.
Avisos, observaciones e impactos
El día 8 de marzo se emitieron avisos de nivel naranja por fenómenos costeros para el litoral gallego. En estos se indicaba que el oleaje podría alcanzar alturas significativas de entre 5 y 7 m, principalmente durante la tarde. El día 9, tras una actualización de los avisos, el nivel naranja se extendía también a parte del día 10, así como a nuevas zonas del cantábrico oriental.
En cuanto a las observaciones en estaciones de tierra destacó el viento. Las rachas más altas afectaron a las zonas más próximas a la costa cantábrica, así como a zonas montañosas del norte peninsular y de la provincia de Castellón. Así, el valor más alto, 113 km/h, se registró en Estaca de Bares (A Coruña) el día 10. También las precipitaciones fueron significativas el día 9 en el sistema Central, fundamentalmente en la provincia de Cáceres, donde en Piornal se observó una cantidad máxima de 59 mm en 24 horas.