La borrasca Francis, la sexta borrasca de gran impacto de la temporada 2025-2026, fue nombrada por el IPMA-SMN de Portugal el 29 de diciembre de 2025 a las 20:00 UTC. Francis nos afectó entre los días 1 y 6 de enero de 2026, con impacto significativo tanto en la Península como en Canarias. Se trató de una borrasca atlántica profunda y persistente que dio lugar a un episodio invernal de gran extensión espacial y temporal, caracterizado por precipitaciones localmente muy abundantes, nevadas en cotas bajas, viento fuerte y un marcado descenso térmico debido al establecimiento, al final del episodio, de una importante entrada de aire ártico, con temperaturas mínimas excepcionalmente bajas en amplias zonas del interior peninsular. El episodio tuvo además una especial relevancia por el destacado temporal de lluvias intensas en el sur y sureste peninsulares, nevadas generalizadas en la mitad norte y centro, y temporales de viento y costeros en el archipiélago canario junto con importantes acumulados de precipitación.
Evolución de la borrasca
Asociada a una vaguada profunda en niveles altos que favoreció un rápido proceso de ciclogénesis y la consecuente profundización de la borrasca en superficie, Francis se formó a finales de diciembre en el entorno de las islas Azores. El día 1 de enero, el centro de la borrasca se situó al oeste de la Península, con un sistema frontal muy activo, en lento movimiento hacia el este, que comenzó a afectar al archipiélago canario y al cuadrante suroccidental peninsular al final del día. En Canarias, y al paso del frente frío, se produjeron acumulados de precipitación muy destacables, sobre todo en las islas más occidentales. Durante los días 2 y 3 de enero, Francis se desplazó lentamente hacia el sureste. Mientras, su sistema frontal asociado ganaba complejidad organizándose en torno a un frente frío muy activo cuasiestacionario, extendiéndose al oeste
en una zona de oclusión y varias líneas de inestabilidad con sus bandas de nubosidad asociadas. Este sistema frontal afectó a la Península, dando lugar a precipitaciones generalizadas, localmente intensas y persistentes sobre todo en Andalucía. En este periodo se produjo además una marcada entrada de aire frío en niveles medios y bajos que provocó un descenso acusado de la cota de nieve, con nevadas que llegaron a afectar a amplias zonas de la Meseta, sistemas montañosos y, de forma puntual, a áreas bajas del centro peninsular. En Canarias, la circulación del suroeste primero y posteriormente del oeste y noroeste mantuvo las precipitaciones, el viento fuerte y el temporal marítimo.
Durante los días 4 y 5 de enero, el centro de la borrasca se desplazó desde el golfo de Cádiz al mar de Alborán, mientras se rellenaba y debilitaba lentamente a medida que continuaba su avance hacia el Mediterráneo central. Sin embargo, la persistencia de la circulación ciclónica mantuvo un flujo húmedo e inestable sobre el sur y sureste peninsular, donde se registraron nuevos episodios de lluvias intensas y acumulados muy elevados, especialmente en Málaga y Cádiz. Al mismo tiempo, la intensificación del anticiclón centrado en Azores y su interacción con la borrasca favorecieron el fortalecimiento de la entrada de aire frío del norte dando lugar a un muy acusado descenso térmico y a heladas muy intensas y generalizadas en el interior, con registros excepcionalmente bajos en zonas de montaña y parameras del noreste y sureste peninsular. El día 6 de enero,
Francis terminó de desplazarse hacia el este, dejando aún inestabilidad residual, mientras la masa de aire muy frío se asentaba sobre la Península, prolongando el episodio de heladas severas.
Avisos emitidos, principales observaciones e impactos
Durante el episodio se emitieron numerosos avisos meteorológicos, alcanzándose niveles naranja y rojo por varios fenómenos. En Canarias se activaron avisos por viento fuerte, lluvias y temporal marítimo, con rachas superiores a los 120 km/h en zonas altas y expuestas, como los 123 km/h registrados el día 2 en Vallehermoso (Tenerife), así como acumulados de precipitación muy significativos en las islas occidentales, destacando los valores en La Palma, como los 80.4 mm el día 1 en el Roque de los Muchachos. Destacaron los avisos por lluvias muy fuertes y persistentes en el sur peninsular, con nivel rojo por precipitación acumulada en 12 horas en la comarca del Guadalhorce el día 4 de enero, donde se superaron ampliamente los 100 mm en varias localidades, destacando los 133.6 mm en Málaga. Las nevadas motivaron avisos en amplias zonas de la mitad norte y centro, con afectación a la red viaria y
cortes de carreteras, especialmente en sistemas montañosos y áreas de meseta norte. Además, se emitieron avisos por temperaturas mínimas extremas, alcanzándose el nivel rojo por frío intenso el día 6 de enero en zonas del noreste peninsular, con valores inferiores a -14 °C, como fue el caso de Molina de Aragón (Guadalajara), donde se cumplió el aviso rojo emitido, y también mínimas destacadas por debajo de -16 °C en estaciones de montaña tanto de la cordillera Cantábrica como de Sierra Nevada, donde la temperatura mínima fue inferior a -18 ºC. Los impactos asociados a la borrasca Francis fueron numerosos y variados. Las intensas lluvias provocaron crecidas rápidas de ríos y arroyos en Andalucía, con desbordamientos locales, inundaciones de bajos y garajes, y desalojos preventivos en municipios como Cártama y Coín, donde el caudal del
río Grande superó niveles críticos. En Canarias se produjeron incidencias en el tráfico aéreo, con desvíos y cancelaciones de vuelos, así como cortes puntuales de carreteras y problemas en zonas costeras por el fuerte oleaje. Las nevadas ocasionaron importantes complicaciones en la red viaria peninsular, con carreteras cortadas y uso obligatorio de cadenas, además de retrasos en el transporte ferroviario y afecciones a servicios básicos en áreas rurales. El episodio de frío intenso posterior dejó heladas severas con impacto en la agricultura, daños en infraestructuras por congelación y un aumento de las incidencias asociadas a condiciones invernales extremas.