El Rey Jaime I pasa el río Bergantes, en Morella (Castellón), en medio de una gran nevada.
En Ciudad Rodrigo, en un día muy claro, se ve un color de fuego o llama que corre por el cielo y seguidamente un trueno tan grande que se oye a 7 u 8 leguas.
La lluvia helada que se produce de madrugada en Madrid paraliza la ciudad.
Hasta el 16, episodio de nieve generalizada en Baleares. En Lluc (Mallorca) se cuentan 14 días de suelo cubierto de nieve.
Racha de 125 km/h en Menorca-aeropuerto.
Se nombra la borrasca Filomena. Provocó en los días siguientes una nevada histórica en la zona centro de la Península, con espesores de 50 centímetros en la ciudad de Madrid, e interior oriental peninsular, con más de 40 centímetros en amplias zonas. Posteriormente se produjo una ola de frío, cuyo comienzo tuvo lugar el 11 de enero. Se prolongó durante ocho días, afectó a treinta provincias y tuvo una anomalía de -4,1 °C, tratándose de la ola de frío más intensa desde diciembre de 2009.